05 mayo 2011

Santander Durán Escalona. ¿Quién le graba a Durán?


Santander Durán Escalona, para muchos el mejor compositor del denominado "vallenato moderno". Su rigor narrativo demuestra que, antes de que la llamada "nueva ola" contaminara ese género vernáculo, hubo propuestas auténticas, de gran factura literaria, que constituían un paso adelante en lo que plantearon los patriarcas del folclor.

Compositor de numen alucinado y verso de gran vigor. Sus canciones son un verdadero portento de armonía musical y mensaje. Heredero del estilo romántico y lírico de Gustavo Gutiérrez pero también de la savia narrativa de su tío Rafael Escalona. Nació en 1944 en Valledupar. Hijo de Santander Durán Gómez y Abigail Escalona. Es ingeniero agrónomo. Con su hermana, Estela grabó varias producciones cantando temas románticos. Ganó cuatro veces el Festival Vallenato, galardón que nos da un referente de sus calidades autorales. En el 2006 ganó la versión Rey de reyes. En 1999 fue descalificado en la final por no presentarse a tiempo con la canción Los hijos del café cuando se auguraba otro título a su ya crecido sortilegio de honores. Ganó en Villavicencio en 1985 el Centauro de Oro del Festival Nacional de la canción con el paseo Bajo la luna.


Escuche una muestra de canciones de la autoría del compositor en mención. También puede ver un documento en video sobre dos de los mas grandes compositores del vallenato moderno, Gustavo Gutierrez y Santander Durán.


Al ganar en el festival vallenato versión rey de reyes con la canción “Entre cantores”, hermosa evocación de una noche musical entre auténticos amigos, Santander Durán Escalona se reafirma como el más grande compositor de su generación, el genio que le ha descifrado las fórmulas secretas a la alquimia del vallenato, que ha logrado una deslumbrante simbiosis entre la propuesta romántica y la narrativa, que ha llevado sus letras al límite de la perfección lírica y gramatical, el mismo que ya había ganado el festival en tres ocasiones anteriores.


Lo ganó la primera vez con “Lamento arhuaco”, cuya segunda estrofa dice:

“Fueron guerreros de raza valiente
que derrotada ante el invasor

huyó del valle donde la muerte
iba a caballo conquistador”


Aunque fue compuesta a principio de los setenta, la canción no pierde vigencia, y más en un medio como el vallenato, que ha desatendido su esencia raizal de serranía y río de piedras para convertirse en el adefesio que escuchamos en las emisoras. “Lamento arhuaco” asume la voz de nuestro hermano mayor, el despojo histórico de que ha sido víctima hace siglos por el invasor español y hoy día por ciertos terratenientes de la región.


Luego, en 1987, Durán Escalona gana con “La canción del valor”:

“Invoco a los espíritus del viento
de la guerra, de la paz y del amor
a la sombra de los antepasados
y a la poesía futura de un cantor
para que cante la gesta de mi pueblo,
cuando no exista ni el eco de mi voz,
y hayan pasado los siglos,
y la historia no sea contada por el conquistador”


Durán Escalona demuestra aquí una vez más su oficio en la filigrana de componer un buen vallenato. También con voz indigenista, cuenta del sacrificio de los tupes, asumiéndolo con un manifiesto valiente y desafiante, enmarcándolo en una melodía exuberante, cargada de emociones.

En su tercera victoria Durán Escalona sorprende con un son, “Cantares de vaquería”, un relato de la epopeya del ganado, cuando salían los vaqueros a atrapar a los cimarrones por los territorios del Magdalena grande.

“Salimos de madrugá!

Salimos de madrugá!

para cruzar los esteros,
con el sol de los venaos
porque dicen que de noche se aparece en el sendero
el toro de cachos de oro y de los ojos coloraos”

Un par de días antes de que se conociera el resultado del concurso “Rey de reyes” de la canción inédita, el enviado especial de este diario, Juan Carlos Díaz, publicaba un interesante artículo sobre la desaparición del vallenato protesta, género del cual Durán Escalona es un insigne exponente, no sólo por las canciones mencionadas, sino por “La bananeras” y muchas otras. Allí decía Durán Escalona que no volvía a entregar una canción a un grupo vallenato.

Es de entender. No sólo hay indiferencia hacia sus canciones, sino que se graban de la manera ligera con que se interpreta el vallenato de hoy día.


Aun así, sorprende que los cantantes se quejen de falta de buenas composiciones y terminen grabando verdaderos esperpentos.

Santander Durán Escalona continúa su propio camino, que no es otro que el de la salvación del vallenato: su letra constituye un progreso dentro de la propuesta inicial de los viejos juglares, y al mismo tiempo está dotada de un rigor lingüístico que jamás traiciona los postulados de la raigambre del género.


Canciones como “No vuelvo a Patillal” y “Río Badillo” surgieron del festival. En esos tiempos, cantantes como Jorge Oñate se peleaban las canciones. Hoy cunde la indiferencia, que no es sólo hacia el más grande de todos, autor de “Ausencia” y “Cerro Murillo”, sino hacia la esencia del verdadero folclor. Por eso desde aquí les lanzo el reto a Oñate, a Zuleta, a Villazón, o a los más jóvenes, los talentosísimos Manjarrez y Dangond: ¿quién es lo suficientemente valiente para grabar esta canción?


Fuentes: http://www.laesquinadelcine.com/ , http://www.solovallenato.com/



1 comentario:

  1. Excelente material audiovisual, un muy buen rescate de la calidad musical del vallenato y un gran homenaje a Santander Durán Escalona, como un ejemplo de la calidad humana del pueblo vallenato.




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